Cruzamos el bosque hermético,
filoso.
Dejando una madeja de escaras
tiñendo las ramas.
Llamada tibia para los lobos.
Brea
donde hubo un bosque
Toneladas de astillas
bajo la piel agitada
Veo en el pantano un bosque desplomado
Mi beso fue un arbol cayendo
en el bosque imperturbable
Tus lágrimas, sal en los dientes de los lobos
que comerían las sobras
Se te ha vuelto brea la espalda
el fondo de tu lengua
por verte árbol y no verte bosque ni los bosques que te
antecedieron,
Hambrienta lengua negra,
por decir bosque sin decir lo que del bosque cruje
lo que del bosque te ahuyenta
Tus últimas palabras se pudren bajo el manto de esporas
Escrito el 16 de Abril de 2014
