
Crucé
la rompiente de una ola
Fantaseé con su aspereza
raspándome la tráquea
calmándome los labios
Tantas veces
creí encontrar
en el rumor metódico de la marea
en el asombro de un acantilado
lo irrepetible de nuestros nombres
Sigo buscando
bajo el filo de las dunas,
en la sombra derribada de un albatros,
el rastro de una herida
que no termina de revelarse
Asperezas
Si alguna vez las tuve,
hoy las he perdido
De mi voz queda la espuma,
mero adorno
de la desesperación,
un gesto que repito
para no escurrirme entre las cosas
Estoy
dormido en esta playa de escaras
deseando amanecer
ardido a gritos
por una canción de cuna
por un alud espléndido de peces
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