martes, 26 de abril de 2011

Círculo

Me he fustigado con palabras. He desandado sonidos apagando lo que tenían de espontáneos. Mentí. Me escapé de preguntas que me incomodaban, evité hacer aquellas que me desnudarían. Quedaron algunas pocas, que repetí hasta volverlas respuestas estériles. ¿Me creerás si te digo que acabo de perder mis manos, de sólo nombrarlas? El aire se comprime y se libera con angustia pura y lo siento desgarrarse entre mis cuerdas pero saber de su mecánica, de su coreografía repetida, me provoca desprecio, aburrimiento. Otra vez quedo sin más para decir. ¿Destruí todo lo capaz de conmoverme? Ay! otra vez esa maldita pregunta. Hace tiempo que no escribo de otra cosa.

1 comentario:

César dijo...

For a citizen who acts and a writer who spends periods of time cloistered from society, the dilemma is the same; the dilemma of the witness. Not only: Who am I to say? but also: Who am I, if I don’t say. The more deeply you examine your own life, the more deeply you enter your times, and from there, history. —Anne Michaels, "Unseen Formations"